No arquivo arzobispal de compostela, dentro dun cartapacio titulado “Provisiones de guerra”, consérvase un documento do 29 de xuño do 1589 do que temos noticia por que o recolleu Antonio López Ferreiro no apéndice documental do tomo VIII da súa monumental “Historia de la Santa A.M. Iglesia de Santiago de Compostela” (1898), é o apéndice LIII.
Na “Guía de Arzúa, tierra de Quesos, Caminos y Turismo Rural”, escrita por Xosé L. Laredo Verdejo e editada polo Concello de Arzúa no 1999, no capítulo “Un poco de historia. Arzuanos ilustres” (páxina 55) recollese o seguinte:
En mayo del año 1589, arribó al puerto de A Coruña Francisco Draque con un ejército de 14.000 hombres, al mando del General Norris. Su intento era, después de apoderarse de A Coruña y destruir Santiago, “principal emporio de la superstición papal”, según ellos decían, pasar a Portugal. Con este motivo, el entonces Arzobispo de la Sede Compostelana, don Juan Sanclemente, convocó cabildo para tomar con toda urgencia las providencias que el caso requería. Entre las diversas medidas que se tomaron y que no vamos a detallar, pues están fuera de nuestro interés para la historia de Arzúa, figura el alarde ordenado por el Arzobispo en todas las jurisdicciones de la Mitra de todos los vasallos aptos para la guerra y les distribuyó armas, como arcabuces, espadas, picas, etc…
En la Historia de la Santa A. M. Iglesia de Santiago de Compostela, de Antonio López Ferreiro, de la que estamos tomando estas notas, se pone como muestra de estas provisiones el acta del alarde hecho el 29 de junio de 1589 en la villa de Arzúa. “En la villa de Arzúa y veintinueve días del mes de junio de mil quinientos y ochenta y nueve años -dice textualmente- en cumplimiento de lo que ha mandado su señoría el arzobispo, hizo juntar los vasallos de dicha jurisdicción y les repartió en los memoriales de atrás, según que en ellos se contiene y demás a los que fueron Rebeldes por juramento de los mayordomos en los dichos memoriales que juntamente van en dicho memorial, escritos de todo ello con cuenta y razón”.
Se citan, a continuación, los repartos realizados en diversas parroquias arzuanas. Citamos por curiosidad y como ejemplos tomados al azar, algunos nombres de personas y armas entregadas en cada una de ellas. En San Pedro de Mella aparecen Gómez Dafonso da Mella, a quien se le entrega un arcabuz, a Jacobo de Carril una pala, a Pedro Vázquez un legón, a Pedro Crespo con hijos una pala y un legón a él y a sus hijos… En Santa María de Viladavil se le entrega una lanza y una espada a Bartolomé dos Salgueiros, una longa espada y una pica a Bastián de Bouza, a Tomé da Fonte una espada y un legón… También aparecen los repartos en las parroquias de Calvos de Sobrecamiño, Burres y la misma parroquia de Arzúa. También se citan otros lugares que no pertenecen al municipio de Arzúa, pero sí lo fueron en su antigua jurisdicción, como Boimorto, Andabado, A Pastoriza y San Vicenzo de Arceo.
O tomo dous da Gran Enciclopedia Galega, editada por Silverio Cañada no ano 1974 e con ISBN 84-7286-037-x contén nas páxinas 237 e 238, baixo a voz “Arzúa” un artigo de Antonio Taboada Roca adicado ao Concello de Arzúa e que hoxe reproducimos. Incluímos ademáis unha fotografía da época da praza da vila que ilustra o artigo.
ARZÚA. Municipio de la provincia de La Coruña y diócesis de Santiago. Limita al N. con los municipios de Boimorto y Frades, al S. con el río Ulla, que los separa de la provincia de Pontevedra, al E. con el Ulla y los municipios de Melide y Santiso, y al O. con los Touro y O Pino. Tiene una extensión de 154,6 km.² y una población de 9.064 habitantes, agrupados en las parroquias de Santa María de Arzúa, Santiago de Arzúa, Boente, Brandeso, Branzá, Burres, Calvos de Sobrecamiño, Campo, Castañeda, Dodro, Dombodán, Figueiroa, Lema, Maroxo, A Mella, Oís, Pantiñobre, Rendal, Tronceda, Viladavil, Vilantime y Viñós. El terreno es accidentado y de naturaleza arcillosa, con elevaciones que no sobrepasan los 500 m., siendo las principales el monte Viso, Martelo, Maroxo, Castro-Cornedo, Cornado. El Iso, que nace en las faldas occidentales del Bocelo y riega el valle de Arzúa, el Ulla, Carracedo, Mera y Tambre son los ríos principales. El clima es atlántico y los vientos más frecuentes son los del N. y los del S., estos últimos portadores de lluvias, abundantes de enero a abril. Las temperaturas se mantienen dentro d euna amplitud media relativamente moderada. La principal vía de comunicación es la carretera Santiago-Lugo y la de Arzúa a Lalín, además de varias carreteras locales. La estación de ferrocarril más próxima es la de Curtis, a 24 km. La economía se basa en la agricultura y en la ganadería. Las tierras cultivadas están muy repartidas y producen principalmente maíz, patatas, frutales, hortalizas, forrajes, trigo y centeno. cuenta con buenas praderías, muchas de ellas con regadío y de notable rendimiento. El ganado vacuno, de cerda y lanar, además de las explotaciones avícolas, constituyen la principal fuente de riqueza. La explotación forestal desempeña también un papel importante, sobre todo el pino, eucalipto, castaño, roble, abedul y fresno, que abundan en las tierras no cultivadas de propiedad privada, con la particularidad de que, además, estas tierras producen pastos permanentes, excepto en los pinares. La fauna es la característica de estas zonas y climas: lobos, zorros, jabalies, liebres, conejos, perdices, etc. La industria tiene poca importancia, sin embargo hay que señalar la existencia de dos pequeñas fábricas de tapizados, varios aserraderos y unos veinte talleres de carpintería mecánica. La actividad comercial del municipio se centra en las dos ferias mensuales que se celebran en Arzúa los días 8 y 22 de cada mes y son unas de las más importantes de Galicia por la gran afluencia de ganado y de productos agrícolas. Algunos autores -dice A. Taboada Roca- creen que la Araduca citada por Tolomeo en su Geografía Universal es la actual villa de Arzúa, que en la Edad Media se reducía a unas cuantas casa a orillas del Camino de Santiago y próximas a su iglesia parroquial. su antigua jurisdicción comprendía diez feligresías, cuyo señorío ejercían los arzobispos de Compostela, los cuales le concedieron los siguientes fueros: “Esto he o que o Arcebispo ha na vila d’Arçua: O temporal e o espiritual. E o Concello deulle dar dous cobres e facer a o Arcebispo ou seu Vicario dos dous cobre dúas xusticias e deue fazer o xuez e o notario na dita vila. Item cando o Arcebispo veña de Castela ou de roma ou d’en cas do Rey, hanlle de dar os moradores da dita vila un odre de viño e sesenta panes de senllos diñeiros. Item a medad dos portajes e a medad das voces e dos amezios e a outra amedade he do Concello. Item o padrón da iglesia de Santiago d’Arçua.” Labrada, en la descripción económica de Galicia (1804), dice que la jurisdicción de Arzúa tenía en esa fecha 612 vecinos y que sólo había una fábrica de tejas en Sendelle. En Arzúa -sigue diciendo- se celebra feria el día 8 de cada mes y concurre a ella mucho ganado vacuno, caballar, lechones, gallinas, huevos, trigo y centeno. Episodios notables de las luchas civiles que tuvieron por marco esta zona fueron, según Taboada Roca, el sermón pronunciado en Arzúa por Santiago Pastoriza, el 30 de mayo de 1831, con motivo de la bendición de la bandera de los voluntarios realistas, en el que relató los actos de heroísmo de sus paisanos. En un choque de aquéllos com los constitucionales, éstos derribaron la torre antigua de la iglesia parroquial. Tres años después, la villa y comarca de Arzúa fueron testigos de las luchas carlistas y liberales. Prueba evidente de la importancia histórica de este municipio, atravesado por el camino de Santiago, es la abundancia de casas señoriales esparcias por todo el término. Si bien unas han desaparecido y otras están en ruínas, aún son varias las que se mantienen en pie. Así, por ejemplo, la de Brandeso, de los Montero Figueroa, de la misma familia de la que provienen Rosalía Castro y Emilia Pardo Bazán; la de Orxal, la de Vilantime, la de Bascuas, la de Barrio y la de Sedor, de los Pita da Veiga, descendientes del soldado gallego que hizo prisionero a Francisco I, rey de Francia en la batalla de Pavía. Los principales monumentos son la capilla de la Madalena, antigua hospedería de peregrinos, y la torre de la iglesia parroquial, que data de 1829. Los edificios del ayuntamiento, del juzgado y de la carcel fueron construídos el siglo pasado, gracias a la iniciativa de Barreiro, diputado en Cortes por este distrito. Todavía se conserva la creencia popular del poder curativo -sólo para el dolor de muelas- de las campanas de Rendal. Los que sufrían este mal tocaban, para curarlo, las campanas cogiendo la cadena del badajo con la boca el Sábado de Gloria. Muy popular es también el dicho, onomatopéyico en parte, atribuído a estas campanas. As campanas de Rendal din: quen ten val. Entre los numerosos hijos ilustres de este municipio es necesario mencionar a Pita da Veiga, Basilio Carril, Xan de Arzúa, los hermanos Souto Vila, Xesús Bendaña, etc.
Según podemos ler no xornal “La Voz de Galicia”, en febreiro de 1971 foron trasladadas a Arzúa dende A Coruña e Sada maís de cen toneladas de mexillón contaminado (prohibeuse a súa comercialización), para ser enterradas nunha finca propiedade dunha empresa que dependía da Caixa de Aforros.
Reproducimos esta nova do 23 de febreiro de 1971, que da continuación a outra do 19 do mesmo mes:
AYER SE INICIÓ EL TRANSPORTE DEL MEJILLÓN A ARZÚA
Fueron llevados unos 32.000 kilos
A causa de la distancia, las operaciones sólo se realizarán por las mañanas.
Ayer, según habíamos anticipado, se inició el transporte del Mejillón de La Coruña y Lorbé a la finca de Arzúa, propiedad de la Caja de ahorros, que al igual que la de Santa María de Oís -a donde se estuvo llevando hasta ahora la producción contaminada y a donde se volverá a llevar dentro de poco- está dedicada a la explotación de árboles frutales.
Dado que la distancia es más del doble que a Oís, los transportes se harán solamente por las mañanas. Por las tardes se recogerá la producción de las bateas, para, por las mañanas, realizar el traslado y posterior enterramiento.
Quizá por ser Carnaval, ayer muy poco fue el mejillón que salió. De La Coruña sólo un camión con 6.980 kilos, y de Sada parece que cuatro con 25.000.
El sábado el transporte fue casi normal, si bien bajó la media de los 70.000 kilos, ya que en La Coruña se levantaron 40.120 que en cinco camiones fueron llevados a Oís, y en Lorbé 22.860, que salieron de Sada en cuatro camiones, al mismo destino.
Grazas ao número 1 da revista “Uila noua: voceiro arzuán”, publicado en 1986, sabemos deste conto que recolleu Manoel Cajaravile Pensado no seu libro “Debullando Folklore” (A Coruña 1983). Na revista publicouse con un debuxo de J. Fonte. A continuación reproducimos o conto:
Eu na miña vida vin dúas persoas que se levaran tan mal como Xan do Recho e máis o Laberco. Decote andaban rifando, í eso que vivían porta con porta.
Xa tiveran dous preitos: ún pola auga do regadía, e outro por un carballo.
O máis fermoso do caso foi que o carballo non era de ningún. O carballo nacera entre a leira dún e máis a do outro, pro como estaba metido no camiño do río, resultóu sere do Estado.
Entre abogados, escribentes, viaxes a cidade e outras cousas quedaron polas portas.
Un día saía da casa o recho coa cabra á corda, e o Laberco que estaba na porta díxolle:
-¿Onde vas con ese castrón?
-¿E logo ti non ves que é unha cabra?
-Non estou a falar contigo; estou falando coa cabra.
Xa se armou
Pubricado por M. CAJARAVILLE PENSADO no libro”Debullando Folklore”, A Coruña 1983.
O 10 de setembro de 1903, no que foi o seu número 9191 o “Diario de Pontevedra: periódico liberal” recolle unha intrincada historia familiar que reproducimos a continuación:
Falsificación en documento público.-Despojo de bienes.
El juzgado de A Coruña entiende en un proceso por falsedad en documento público, muy curioso, ciertamente, por las circuntancias que en él concurren.
El día 12 de Mayo de 1902, se presentó en la notaría del Sr. Viñes Gilmet un individuo desconocido que dió el nombre supuesto de Bartolomé Barreiro Guntín, acompañado de Carmen Ares Barreiro, sobrina de Bartolomé á quien el desconocido suplantaba de acuerdo con ella.
Todos son vecinos de Arzúa.
En la notaría manifestaron que deseaban ratificar un documento privado de venta de varias fincas enclavadas en el partido de Arzúa, hecha por Bartolomé á favor de dicha sobrina.
Por no conocerles el notario, exigióles éste á los otorgantes la presentación de testigos de conocimiento.
Volvieron poco después á la notaría llevando como tales á Agustín Roberes Gonzalez y Pablo Rogado Naveira, vecinos de aquella ciudad.
Cumplidos los requisitos legales, el notario extendió la escritura elevando á documento público el referido documento privado.
El mismo sujeto otorgó, fingiéndose tío de Carmen, en favor de ésta, la escritura de permuta de otras fincas enclavadas en la parroquia de Villamor, ayuntamiento de Mellid.
Firmaron ambos documentos los dos testigos y no lo hicieron los otorgantes por no saber escribir.
Reclamando los bienes.-Se descubre la falsedad.
Hecho todo esto, pagaron los correspondientes derechos á la Hacienda y recogieron las copias fehacientes para que Carmen pudiese acreditar su derecho sobre las fincas que aparecían por ella adquiridas.
Tan pronto llegó a Arzúa solicitó Carmen del juzgado de primera instancia de aquel partido que le diese posesión judicial de los bienes, y por esto se descubrió la falsedad.
La sorpresa del auténtico Bartolomé Barreiro al enterarse de todo, no es para ser descrita.
Fué el hombre precipitadamente á la Coruña y consultó el caso con el abogado señor Linares Rivas (don M.).
El juzgado comenzó entonces la instrucción de diligencias para depurar los hechos denunciados.
Comparecieron ante el juez los empleados de la notaría y allí reconocieron á los dos testigos y á la mujer, pero no al supuesto Bartolomé.
Llamados los testigos para que reconociesen en rueda al falsario, no señalaron á éste, sinó al auténtico Bartolomé, al que no es fácil confundir con otra persona, pues se le reconoce fácilmente por ser cojo, defecto físico que no tiene, según parece, el que estuvo en la notaría á otorgar las escrituras.
El verdadero Bartolomé Barreiro protestaba indignado, jurando y perjurando que é no había hecho escritura alguna, pero sus protestas no desconcertaron á los testigos, quienes le señalaron sin vacilación, asegurando que él fué quien les requirió para que le sirvieran como testigos.
El lío, como se vé, es morrocotudo, y costará no poco trabajo ponerlo en claro.
El verdadero Bartolomé tendrá ahora que probar, valiéndose de testimonio de sus convecinos, que no salió de Arzúa en los días que se firmó la escritura.
Historia íntima.-Relaciones del tío con los sobrinos.
En todo esto parece que hay una historia íntima, según manifestaciones de personas que conocen a los protagonistas.
Bartolomé Barreiro Guntín y su sobrina Carmen Ares Barreiro, sostuvieron relaciones durante algún tiempo, de que aquélla tuvo un hijo.
El se resistía a casarse con ella y como compensación le había ofrecido que no contraería matrimonio con ninguna otra mujer y que la dejaría en posesión de todos sus bienes.
Pasó el tiempo y Bartolomé olvidando todas sus promesas, contrajo matrimonio con otra mujer.
Carmen trató de impedirlo pero nada consiguió.
Meses después de haberse casado su tío, trabó relaciones con otro individuo, el mismo, según parece que suplantó á aquel para el otorgamiento de las escrituras, con el que vive o vivió maritalmente, y entre los dos fraguaron el plan de despojar á Bartolomé de sus propiedades, valiéndose del procedimiento empleado.
No volume 1 do libro publicado en 1656 “Hispaniae et Lusitaniae itinerarium”, e escrito por Martin Zeller, concretamente na páxina 363, tras enumerar as principais cidades da Galiza (Ourense, Lugo, Tuy, Compostela, A Coruña, Ferrol) , o texto dí (en latín) que a parte de estas grandes cidades coñecidas tamén hai outras maís pequenas, como: Arzúa, Baiona, Vigo, Pontevedra, Padrón, Noia, Fisterra, A Coruña, Ferrol, Ribadeo, Sarria, Rivadavia, e Viana. Ademaís menciona a “Gummarez” e “Monterci”, das que decoñecemos a súa denominación actual
O texto en latín é este:
Prater has praecipae notae urbes, aliae etiam sunt minores, inter quas eminet sequentes: nimirum Arzua, Gummarez, Bajona, Vigo, Pontevedra, Padro, Noja, dua supra descriptae, Finisterrae, & Corunna; item Pontedeaume, Ferol, Ribadeo, Sarria, Rivadavia, Monterci, Viana, quarum nonnullae littus marinum occupantes maritimae sunt, aliae vero fluminibus accumbunt.